El
estudio de su emplazamiento requiere:
A) Delinear el entrecejo, que será
marcado por la separación de ambas cejas, lo cual, se mide del modo siguiente:
Mediante una
vertical, que se inicia en la zona más hundida de la aleta de la nariz, y
termina en la frente.
Lógicamente
esta vertical, atraviesa la cabeza de la ceja, y en caso de quedar algunos
pelitos fuera de esa línea, deberán ser depilados.
B) Situar el arco, que será
establecido mediante una nueva línea, que parta también de la zona mas hundida
de la aleta de la nariz y en sentido diagonal atraviese el ojo por su parte
central, llegando hasta la frente. Esta línea diagonal atravesará la ceja en un
punto que será la elevación máxima del arco.
C) Considerar la longitud de la
ceja. Para calcular la longitud de la ceja, se traza una nueva diagonal que
parta, como en los casos anteriores, del lugar más hundido de la aleta de la
nariz y atraviese el ojo por la parte externa, llegando hasta la altura de la
ceja.
En este
punto, deberá situarse el lugar que delimitará la longitud de la misma, y siempre
proporcionada con su espesor.
Sin embargo,
y pese a estas normas generales, el tipo de óvalo, la forma y situación de los
ojos, condicionan estas consideraciones como veremos más adelante, ya que la
ceja puede modificar la configuración del rostro.
La ceja
ofrece cuatro características variables:
a) Cejas
asimétricas (una de la otra), tanto en anchura, dirección y longitud.
b) Ambas
cejas son ascendentes y cortas
c) Ambas
cejas son horizontales y anchas.
d) Ambas
cejas son descendentes.
Cejas Asimétricas:
Ofrecen una desigualdad evidente en cuanto a su forma, dirección, anchura y
espesor.
La posible
soluciones determinar los puntos que puedan tener en común y basándose en ello,
tratar de igualar ambas cejas para que ofrezcan una simetría.
A veces,
solo es preciso eliminar unos pelitos o dibujarlos, pero es imprescindible
saber donde.
Cejas
Asimétricas en anchura:
Lo
característico de este tipo de cejas es que una sea más ancha que la otra. Para
tratar de conseguir la mayor semejanza entre ambas, es elegir (según el óvalo,
la forma y dirección de los ojos, etc.), la ceja que más se ajuste y que más
armonice con estas formas, y después modificar la otra ceja buscando la
simetría entre ambas.
Cejas
asimétricas en la dirección:
También se
elegirá la ceja que mas se ajuste a las características morfológicas del
rostro, y basándose en ello, modificar la otra, por medio de la depilación,
(eliminando los pelos que se precisen) o de maquillaje, (dibujando los pelitos
de los que se carece). Es importante recordar, que las líneas descendentes dan
tristeza al rostro.
Cejas
asimétricas en longitud:
La longitud
también ha de adecuarse a la configuración del rostro, modificando la ceja que
menos equilibrio proporciona.
En algunos
casos, es preciso maquillar la ceja de menor longitud y depilar la mayor, hasta
conseguir la simetría de ambas, y en otros, basta con rectificar solo una, pero
tanto lo uno como lo otro, será determinado por las condiciones morfológicas
que la persona posea.
Cejas
ascendentes y cortas:
Cuando se
precisen largas o arqueada, abra que maquillarlas con un lápiz, justo del mismo
color que tenga el pelo de la ceja, o con un delineador de ojos por medio de un
pincel.
Cuando no se
tiene práctica, es preferible delinear la zona que correspondería prolongar,
con un lápiz blanco, que luego ha de ser cubierto con el que se realice el
maquillaje de las cejas.
Cejas
horizontales y anchas:
Este tipo de
ceja se adapta perfectamente al rostro alargado o rectangular, pero cuando no
tienen la forma adecuada a la morfología del rostro, recurre a la depilación.
Para ello,
se elige la línea que deberían seguir ambas cejas, No es conveniente realizar
toda la depilación en una misma sesión, y a que el cambio puede parecer
demasiado brusco, (al estar habituada a una forma ancha), por ello, es
preferible realizar la depilación de las cejas de forma paulatina.
Sin embargo,
se recomienda una vez mas la prudencia, porque el pelo de las cejas, por
razones constitucionales crece con dificultad, y a veces, no vuelve hacerlo.
En este
sentido, basta recordar que la anchura de las cejas ha estado muchas veces en
manos de la moda y los estragos que causo en quienes a ella se sometieron. Las
victimas se depilaron hasta dejar una sola hilera de pelitos, y después, cuando
quisieron recuperar su grosor natural, no lo consiguieron. En consecuencia: ¡La
forma de las cejas que la determine la morfología del rostro y no la moda!
Cejas
descendentes:
Hemos dicho
que esta forma procura tristeza al rostro, por lo cual es aconsejable huir de
ellas. Las cejas descendentes requieren un estudio especial, ya que pueden ser
descendentes desde la base de la ceja o solo la punta. En este último caso
bastaría con hacer una pequeña depilación, y luego maquillar. Si el problema
parte de la base de la ceja habrá que maquillar un arco por la parte superior
de la ceja.
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